En estos últimos días hemos podido utilizar nuestro tiempo según nuestro alcance, nuestro deseo y objetivo. Pero pareciera que el tiempo se ha estirado conforme pasan los días, a la vez que de un momento a otro se propina una zancada tan grande que nos sorprendemos lo rápido que llega a ser el tiempo. Sin límites sin moldes que pueda respetar, lo más intenso quizás se esté por develar. Me voy poniendo metas conforme pasan los días pero ya no me culpo por no haber alcanzado alguna actividad. Lo mejor es respetarse los tiempos propios e ir escuchandose de a poco. Seamos pacientes con nuestro preciado tiempo, aprovechemos para poder crear eso que tanto queremos que ansiamos y que podemos construir a pedacitos de día o a pasos agigantados, depende de como lo queramos. Determinemos el tiempo que queremos maximizar sin perder los estribos. Esto también me lo digo a mi misma para no decantar para no desistir que esto pronto tendrá un buen...